Fez, una medina fuera del tiempo (parte 2)

DSCN3082

Seguimos con la segunda parte de mi visita de Fez. Si te has perdido la primera parte, esta aquí.

Después la visita de la curtiduría y un desayuno rápido, decidimos volver a ver la puerta Bab Boujloud. Es verdadero que la habíamos visto el día antes pero con prisa, en el camino hasta el hotel, y no la apreciamos en su justo valor… Contrariamente a lo que podríamos creer, no es tan vieja: fue construida en el año 1913. Desde entonces es la entrada principal a la medina. Una entrada majestuosa sobre todo gracias al color azul que la decora (que se vuelve verde según la luz) y la sublima. Al exterior de la zona peatonal, los coches no son muy numerosos, mucha gente se pasea pero todo es relativamente tranquilo.

Sabemos que una vez pasada la puerta, la vida agitada tomara de nuevo toda su importancia. Así, nos adentramos de nuevo en este mundo distinto, hecho de calles estrechas y oscuras, de ruidos, de movimientos incesantes, de tablas de carne, frutas, pescado… El mercado expone sus cabezas de camellos, de cabras… Unos gallos cantan mientras los gatos maúllan. El olor de la carne fresca se mezcla a la de las merguez cocidas y de los pescados fritos.

Place Bab Ben JaloudCoqChameauMedina, Fes

Después, llegamos a la Madraza Bou-Inania (una madraza es una escuela religiosa islámica). Es la única de la ciudad que tiene un minarete. Aquí, todo es arte: de los mosaicos a los grabados. Sobresaliente para la mezquita de los hombres que es magnífica: los colores rojo y naranja contrastan con el beige frio que cubre las paredes. Unas vidrieras añaden un poco mas de magia. Dejamos la Madraza y seguimos nuestro camino. Distinguimos a lo lejos el minarete de azulejos verdes de la Mezquita Chrabliyine.

Merdersa Bou-InaniaMedersa Bou-InaniaMerdersa Bou-InaniaMedersa Bou InaniaMedersa el-AttarineLampe

Después, nuestros pasos nos conducen a la Madraza el-Attarine, que para mí no tiene ningún interés si has visto la Madraza anterior. A continuación, pasamos la Mezquita y Universidad Karaouine, considerada como la uni la más antigua del mundo pero imposible visitarla. Tal vez, podrás tener suerte y sacar una foto del interior si una multitud de turistas no te esconden la entrada :/ Aaaaaa, los grupos de turistas de 30 personas!!!

Unos pasos más, y la Plaza Place El-Seffarine se dibuja. El ruido del metal, de los golpes que se le dan para modelarle invaden nuestras orejas. Después de unos momentos pasados a observar a los trabajadores, tomamos la calle a la izquierda de la plaza y disfrutamos de un té de hierbabuena en una terraza soleada.

MedinaThé à la menthe

Tras 30 minutos observando a los transeúntes, los turistas, a escuchar las risas y cazar a las abejas (las gustan mucho el té de menta…), decidimos de dar la vuelta a la plaza. Y es así que entramos en la cueva de Ali Baba! El mejor lugar si como yo eres addicto/a al azúcar. Un mini barrio de tiendas de pastas marroquíes vendidas a precios irrisorios. Dejamos este maravilloso lugar para la Placa R’cif. Muy grande, es el sitio perfecto para desconectar de la agitación de la medina. Desde aquí, se puede observar Fez vivir: sus niños jugando al futbol, sus hombres fumando, sus mujeres que charlan…

Homme fumantPlace Rif

Después haber engullido un mini bocadillo, decidimos ir a admirar Fez desde lo alto. Volvemos a la calle Talaa Kebira antes de subir por el lado derecho de la medina. Rápido, llegamos a calles más tranquilas, sin casi ninguna tienda, sin casi ningún transeúnte excepto unos burros transportadores de ladrillo o de bombonas de gas. Una calle en pendiente nos lleva a un parking a proximidad de un cementerio. Seguimos andando y encontramos el sitio perfecto para sentarnos y disfrutar del panorama. La medina es gigante, la multitud de edificios se despliega bajo nuestros ojos, los numerosos minaretes se lanzan para dominar la ciudad. Desde aquí uno se da cuenta de la grandeza de Fez, de su belleza.

Fes d'en hautFes d'en hautUn âne

Es hora de comer, bajamos hasta la puerta principal de la medina y decidimos comer en la terraza de Le Kasbah, aconsejado por el Lonely Planet. Optamos por una sopa harira, una ensalada marroquí, un cuscús de carne y un pescado asado. No sé porque he cogido un pescado! Odio el pescado! Mi lado masoquista seguramente… Pero una vez en la mesa, tuvo que comérmelo este maldito pescado. Pues, le Kasbah consiguió la increíble proeza de hacerme pronunciar en voz alta: “este pescado es delicioso”. Era realmente suculento. Alargamos esta comida disfrutando de la vista sobre la plaza, desde la terraza, acompañados de algunos gatos, siempre al acecho de una miga de pita.

Soue harira, salade CouscousPoisson grillé

Luego, decidimos disfrutar de los últimos rayos de sol para visitar los Jardins Jnan Sbil. La vida en la medina esta agitada, ruidosa, rápida. A la larga, supongo que este ambiente puede agobiar pero los habitantes tienen cerca este remanso de paz para relajarse. El lugar es pequeño pero muy bonito. Los visitantes se agrupan alrededor de una especie de estanque, muy agradable y descansado.

Parc Jnan SbilFemmes parc Jnan Sbil Parc Jnan SbilParc Jnan SbilParc Jnan Sbil

Esa noche, vivimos el peor recuerdo de nuestra estancia en Fes. No voy a entrar en los detalles pero solo avisarte de evitar a lo maximo los falsos guias (excepto si les quieres pagar por una visita, por supuesto, incluso si dudo de la calidad de sus servicios). Hicimos el error de charlar con uno de ellos y acabo en una discusion mas o menos agresiva de 30 minutos, durante la cual no paraba de sobreentender que dado que estamos viajando, eramos unos ricos occidentales, llenos de plata, y que teniamos que darle 100 MAD porque no nos suponia gran cosa  :/

Despues de esa peripecia, acabamos en el restaurante Bou-Inania donde elegimos el menú siguiente: sopa harira, ensalada marroquí, tajine de kefta, brocheta de carne y té acompañado de cuernos de gacela. Una buena cena sobre todo gracias al camarero que era muy amable y divertido.

Así es como se acabo nuestra aventura en Fez, una ciudad guapa y agradable, gracias a sus lugares y su gente siempre sonriente y maja. Acabo con el presupuesto.

PRESUPUESTO PARA 2:     Visita de las dos Madrazas: 40MAD (4€) / La Kasbah: 162MAD (16€) / Bou-Inania: 170MAD (17€) /  Otros: 100MAD (10€)          TOTAL: 472MAD (47,2€)

Para mas informaciones: www.visitmorocco.com y www.fez.net/

Si te ha gustado el articulo, pincha en este link para recibir la newsletter mensual (mira en tus spams!!!)

3 Replies to “Fez, una medina fuera del tiempo (parte 2)”

  1. […] acaba la primera parte de nuestra visite en Fez. Si te apetece leer la segunda parte, esta aqui. Mientras tanto, te dejo el […]

  2. […] lo bien que se dice del aceite de argán, decidí durante un reciente viaje en Marruecos (aquí, aquí y ahi encontraras entradas sobre este viaje) de traer una botella en mi mochila: 50 ml de la marca […]

  3. […] Fes, una medina fuera del tiempo (parte 1) et (parte 2) […]

Deja un comentario