La sorprendente Rabat

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Rabat fue la última etapa de nuestro viaje en Marruecos el pasado invierno. Después de Fez, Chefchauen y Tetuán, teníamos muchas ganas de descubrir la capital de este increíble país. Sin embargo, durante el viaje, algunos Marroquíes nos habían avisado de que en Rabat “no hay nada que ver” :/ Entonces, es un poco desilusionado que llegamos en la ciudad. Y no había de qué! Rabat nos sorprendió y en el buen sentido! Es sin ninguna duda una ciudad que tomar en cuenta a la hora de establecer el itinerario de un viaje por el norte de Marruecos.

Llegué enferma. Después de un viaje de 6 horas mas o menos (no me acuerdo exactamente) pasado, vomitando en un bus premium de la compañía CTM, llegué muy mal en Rabat. La primera cosa que hicimos fue tomar el primer taxi que vimos para ir al alojamiento Airbnb que nos esperaba en la medina. Primera impresión: nuestro chofer de taxi, increíblemente amable, que hizo todo para dejarnos el más cerca posible del piso. Lamenté no haberle dejado una propina… Luego, (después de muchas dificultades para encontrar el alojamiento), fuimos acogidos por la hermana de la anfitriona, que no hablaba ni francés, ni ingles :/ Mis nauseas habían desaparecido, los dolores de estomago también pero, por desgracia, mi fiebre había aumentado. Me tumbé en la cama y me dormí en un segundo. Rabat puede esperar un dia mas…

Al día siguiente, no sé qué milagro ocurrio pero estaba súper bien (vale, no estaba lista para correr un maratón pero en comparación con el día anterior, iba mucho mejor). Estaba dispuesta a descubrir la medina de Rabat. Un laberinto de pequeñas calles, llenas de gente, a menudo, totalmente vacías, a veces pero nunca agobiantes. Aquí, uno se puede pasear tranquilamente y tomar su tiempo en las tiendas. Nadie vendrá a saltarte encima para venderte lo que sea. El punto negativo de eso, es que es más difícil regatear los precios de las telas, teteras y otros suvenires. La medina de Rabat es un lugar que visitar, típico, colorido y agradable.

Después, nos marchamos hasta la Torre Hassan II. Sin duda, el monumento mas emblemático de la capital.

Un poco de historia 

Un sultán llamadoYacoub El Mansour tenía como proyecto de construir la mezquita más grande del mundo. En 1196, empezaron las obras que fueron abandonadas 3 años más tarde cuando murrio el sultán. El minarete nunca alcanzo la altura previsto, y la mezquita tan deseada fue condenada a quedarse torre. 

Esta torre es impresionante. Todo alrededor, se ven los vestigios de la mezquita inacabada. Hay 200 columnas que estaban destinadas a sostener el tejado del edificio y que fueron destruidas casi por completo durante el terremoto de Lisboa en 1755.

En el mismo lugar, se encuentra el mausoleo Mohammed V donde descansan algunos reyes marroquíes y cuyo techo es de una belleza increíble.

Es un lugar muy turístico pero nunca estaba petado de gente, las dos veces que fuimos.

Luego, nos fuimos a andar al largo del mar. Desde lejos, se percibe la Kasbah de los Oudayas y más cerca de nosotros, las pequeñas embarcaciones muy coloridas de los pescadores. Este sitio es realmente magnifico: el cielo se despejaba por fin, los colores de las barcas, las gaviotas que volaban, las altas murallas de la Kasbah. En conclusión, el lugar perfecto para sacar algunas fotos.

Después de habernos sentado un momento cerca de la playa para disfrutar de los rayos de sol, fuimos a ver la Kasbah de los Udayas, un lugar imprescindible para los turistas en Rabat y muy recomendable. Está inscrita en el Patrimonio de la UNESCO.

Un poco de historia

Durante el siglo 12, los Almorávides construyeron la kasbah para protegerse de los enemigos. Más tarde, los Almohades la transformaron en un fuerte militar. Añadieron una mezquita y un palacio. 

El paseo por las calles paveadas y ligeramente inclinadas de la Kasbah es muy agradable. El silencio reina excepto cuando pasa un grupo de turistas neerlandeses o italianos que viene romper la tranquilidad del lugar. Poco a poco, nos acercamos de una gran plaza, que sirve de mirador. Aquí, puedes disfrutar de magnificas vistas al mar y observar la ciudad de Salé a lo lejos. Saliendo de la Kasbah, disfrutamos para dar una vuelta por el jardín andaluz, creado durante la época colonial francesa. .

Decidimos después de andar al largo del mar y de pasearnos sin prisa, de sentarnos de vez en cuando para oír el ruido de las olas, observar a los locales y sobre todo alucinar sobre el cementerio que se encuentra en frente de nosotros. Todo eso antes de volver a nuestro alojamiento para descansar un rato antes de salir a cenar. La anfitriona nos recibe, al contrario de su hermana, habla ingles y después de una larga conversación, su simpatía confirma que los marroquíes en su mayoridad son gente muy hospitalaria. Un buen lugar para cenar, es la parte alta de la Avenida Mohammed V. Hay mucha elección y los vendedores y camareros son muy amables!!!

El día siguiente, solo tenemos algunas horas que pasar en Rabat. Disfrutamos por pasar de nuevo por la Torre Hassan II para sacar fotos más luminosas ya que el sol  no estaba presente el día anterior. Damos una última vuelta por la medina para comprar unas fundas de cojines, algunas piezas de tela y nuestra comida comprada a un vendedor en la calle. Nos dirigimos hasta la Ville Nouvelle, concebida y construida bajo el Protectorado Francés. La avenida Mohammed V es bastante impresionante con sus grandes edificios. Bebemos nuestro último té moruno antes de subir en el taxi. Tengo que admitir que me sentí un poco triste de dejar este país que me encanto y sobre todo triste de dejar Rabat, una ciudad donde me sentí como en casa, y que contrariamente a lo que nos dijeron, tiene mucho que ofrecer (y vimos solo una pequeña parte de la ciudad). Nuestra estancia en Rabat acabo como había empezado con un chofer de taxi muy agradable y sonriente que nos llevo al aeropuerto.

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Para más información sobre Rabat: www.visitmorocco.com et rabat-tourisme.org.

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Le-Mausolée-de-Rabat-et-des-piliers-en-ruine

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3 comentarios

  1. También me asombró Rabat cuando la visité. Es un ciudad magnífica. Tu post me trae lindos recuerdos. Te dejo aquí, si me permites, el link a mi post sobre esta ciudad, lo escribí hace poco tiempo. https://viajemosblog.wordpress.com/2014/11/09/rabat-entre-el-quartier-hassan-la-kasbah-y-el-palais-royal/

    1. Es una ciudad genial! Veo en tu post que fuiste al Palais Royal, es lo que me falto 🙁

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